Es cierto que hablar de calma en un apocalipsis zombies es un poco contradictorio, pero vamos a imaginar que por el motivo que sea conseguimos establecer una rutina que nos permita afrontar el día a día con algo de calma, o que vuestro grupo tiene las habilidades necesarias para sobrevivir con tranquilidad durante un tiempo, así que toca pensar en lo que queremos hacer a partir de ese momento.

Las opciones son muchas y aunque en realidad es complicado llegar a esta situación, es mejor que le demos un par de vueltas a lo que podemos hacer.

Una de las opciones es buscar a otros supervivientes, imaginad que somos buena gente y lo que nos interesa es ir ayudando a otras personas a que tengan una estabilidad parecida a la nuestra, una buena idea puede ser salir y traer gente nueva a nuestra comunidad, aunque recordad que muchas veces los vivos dan más problemas que los menos vivos.

Si no somos tan buena gente como deberíamos, otra de las opciones es salir a cazar supervivientes, podemos pensar que los de fuera amenazan nuestra tranquilidad y en ese caso la mejor defensa es un buen ataque.

Si queremos ir haciendo cosas sin salir de nuestro refugio otra buena idea sería pensar en repoblar la tierra, puede que sea un trabajo duro, pero alguien tiene que hacerlo…

También se nos puede pasar por la cabeza buscar la cura, algo que, aunque puede que no sea posible seguramente sirva para dar un motivo a nuestra gente para seguir adelante.

Si de verdad queremos seguir con nuestra tranquilidad una muy buena opción es salir a cazar zombies, las tareas de limpieza siempre son pocas y recordad que como hemos comentado otras veces, ellos son más.

Si lo que nos gusta es nuestro refugio podemos intentar construir una ciudad, y si no nos gusta mucho podemos invadir la ciudad de otros, todo esto dependerá de las habilidades del equipo y de las ganas que tengamos de ir haciendo amigos en un mundo postapocalíptico.

Si no queremos complicarnos mucho o meternos en muchos problemas, solamente nos queda seguir con lo que estábamos haciendo y sobrevivir día a día, sin relajarnos mucho porque la calma siempre puede ser algo temporal y un simple descuido puede acabar con nuestra tranquilidad.